martes, 26 de marzo de 2013

Nativos Digitales









Introducción  
Desde principios de siglo estamos asistiendo a un cambio social y cultural radical que consiste en un proceso de digitalización de la cultura debido a la veloz e ininterrumpida difusión de la tecnología digital. Los principales protagonistas de este fenómeno son los niños y los adolescentes que crecen y han crecido rodeados de ordenadores, videojuegos, móviles y otros artículos electrónicos. Por eso los/las jóvenes de hoy piensan y procesan la información de modo significativamente distinto a sus predecesores. Estas diferencias han creado una brecha digital entre las nuevas generaciones y las anteriores. Para describir este cambio generacional el autor estadounidense Mark Prensky en 2001 acuñò los términos “nativos digitales” para definir  a aquellos que nacieron en la cultura nueva, e “inmigrantes digitales”, para indicar a los que nacieron y vivieron gran parte de su vida en una era analógica e inmigraron al mundo digital donde luchan más que los nativos para adaptarse al progreso de la tecnología.
No hay duda de que en ese contexto social de gran desarrollo se necesita también una revolución de la educación. En este proceso, los sistemas tradicionales deberán dejar paso a las nuevas tecnologías que tendrán un papel importante para transmitir nuevas habilidades a los jóvenes, las que verdaderamente necesitan para llegar a la vida laboral y desenvolverse socialmente en entornos cambiantes.
Jóvenes y niños parecen desenvolverse en muchas ocasiones como usuarios natos de las nuevas tecnologías, sin embargo, son al mismo tiempo los grandes beneficiarios de sus posibilidades y el grupo de mayor vulnerabilidad ante sus riesgos. Resulta entonces necesario entender cómo jóvenes y niños acceden y usan la red para conocer los caminos orientados a su protección.
Los docentes tienen que ser conscientes que enseñar hoy requiere 
aprender un “nuevo idioma” y cambiar hábitos para comunicar con los jóvenes que van a educar. Educar es cuidar, abandonar la omnipotencia de la función docente y cuestionar lo que siempre se ha hecho. Es decir, que no estamos viviendo una fase de transición hacia una nueva estabilidad, sino que estamos en un proceso de cambio continuo y el aprendizaje es más una transformación constante que algo adquirido de manera definitiva. De hecho, los docentes no son más los “guardianes” del conocimiento, sino los guías y facilitadores en el proceso de aprendizaje.  
      Concluyendo, los niños criados con el ordenador, “piensan de forma diferente al resto de nosotros. Desarrollan mentes hipertextuales. Saltan de una cosa a otra. Es como si sus estructuras cognitivas fueran paralelas, secuenciales”. La gamificación (o como se aprende con el juego) atrae su atención y es el idioma principal de los niños de la era digital, por eso los nuevos métodos de aprendizaje tendrían que considerar seriamente esta herramienta.
No obstante muchos estudios pedagógicos y métodos de enseñanza  pongan al alumno en el centro del proceso y lo conviertan en sujeto activo del aprendizaje, todavía hay profesores que utilizan métodos donde los alumnos son considerados como recipientes vacíos que hay que llenar.
Pero eso no puede seguir siendo así. Eso (así como explica el documental “la educación prohibida”) es porque la sociedad ha cambiado, “porque el conocimiento nace de una pregunta dentro el caos y no desde una respuesta”, pero la Escuela y sus sistemas están orientados hacia las respuestas. Hoy hacen falta nuevas habilidades que sirvan para gestionar de manera crítica las informaciones que nos rodean.
Gracias a la sociedad industrial y a las conquistas sociales que tuvieron lugar en este periodo histórico se empezó a instituir un sistema educativo afín a dicha sociedad. Se podría también hacer un paralelismo entre los procesos de industrialización y el sistema educativo. Por ejemplo, hay una división en clases por edad, hay unos horarios rígidos y gestionados a través del toque de una campanilla, hay premios y sanciones, y también hay una estandarización. Además se pretende que todos seamos iguales, que todos necesitemos del mismo tiempo para hacer las misma cosas y que a todos nos gusten las mismas cosas.
En realidad es un tipo de condicionamiento social y el mejor sistema para obtener ciudadanos dóciles y obedientes matando su creatividad, su individualidad e independencia. Aspecto del que se aprovecharon todos los sistemas totalitarios del siglo XX.
Los niños tienen que ser autónomos, respetados por esas autonomías, ser escuchados y tener su espacio para desarrollarse como personas. También hace falta un constante intercambio entre las familias, los educadores y los alumnos, porque la educación es una tarea muy compleja y necesita un “juego de equipo” donde no hay objetos del aprendizaje, sino sujetos que se relacionan continuamente.
Con el desarrollo tecnológico de los últimos decenios están disponibles nuevas y poderosas herramientas.  Además hay que aprender cómo utilizarlas y cómo enseñar las viejas asignaturas de una manera distinta. Es cierto que hay que revisar todos los temas para aplicar nuevos métodos y adaptar estos métodos a un contexto real, formado por personas, individuos distintos y no por estudiantes del primer año, del segundo año etc...
La red de internet ofrece un mar de oportunidades de información y de herramientas para el aprendizaje y no obstante eso, en los ministerios, los que elaboran los programas, las reformas y deciden las asignaturas son funcionarios administrativos y no profesores. Aunque hemos asistido a muchas reformas y cambios en el sistema educativo en los últimos años, estas reformas y estos cambios han perseguido objetivos económicos y no educativos.  
o  Hay que:
o  cuestionar el sistema mismo


o  tomar nuevas responsabilidades


o  escuchar


o  aprender a elegir el trayecto y no la meta


o  atreverse a probar algo nuevo


Todo eso, abandonando lo conocido, porque si queremos un cambio hay que modificar las maneras de hacer las cosas.
Impacto de las tecnologías de internet en los adolescentes: ventajas e inconvenientes
Es cierto que Internet es una herramienta poderosa y tiene muchísimas ventajas.  Tampoco hace falta hacer una lista de todas las oportunidades que tienen los chicos hoy en día a través de la red. Sin embargo, pueden acceder a una cantidad de música, vídeos, textos, informaciones y recursos que hace solo veinte años habría sido inconcebible. Pueden seguir en contacto y comunicar en tiempo real con amigos que viven  al otro lado del mundo, además de buscar palabras desconocidas en todas las lenguas del mundo -o casi-. Tienen, a su vez, un acceso potencial a todas las informaciones que podrían necesitar en el curso de sus estudios o de sus intereses, teniendo la oportunidad de construir sus aspiraciones a través de un más alto nivel de conciencia.
Si logramos dicho objetivo los chicos gozarán de posibilidades que nunca tuvieron los que ahora se han convertido en “inmigrantes digitales”.
De todas maneras, hay que ser cautos y tener en cuenta los riesgos y las desventajas que a veces olvidamos cegados por todas las ventajas de internet.
El profesor Lionel Bailly de la UCL afirma claramente que estos medios han cambiado la manera que tienen los adolescentes de relacionarse entre ellos y con los demás, existiendo la necesidad de entender cómo esta tecnología impacta sobre los jóvenes. En efecto, como afirma el arriba mencionado, en tiempos pasados la adolescencia era una temporada de emociones, secretos, exuberancia física, mientras ahora los jóvenes tienden a compartir todo eso, sin filtros y sin reservas. Además, la adolescencia es el momento de la formación de la identidad de la subjetividad, con la construcción de una imagen de sí mismos.
Por consiguiente, hay que plantearse la pregunta: ¿cómo la imagen que estos chicos han creado en un ambiente virtual impacta sobre su propia imagen en el mundo real?
Ha sido suficientemente demostrado que la internet es adictiva y que hay muchísimas informaciones dudosas. Por eso hace falta  una educación y un entrenamiento en esta tecnología, si no, se irán enfatizando cada vez más las distinciones sociales y las discriminaciones, así como riesgos de robos de identidad, extorsiones y daños económicos.
En conclusión se puede decir que la internet es una herramienta poderosa y que puede ofrecer mucho a los chicos durante sus años de adolescencia y durante toda su vida. Pero hay que conocer bien los riesgos y los peligros de estas herramientas y educar a los niños de modo que, al final, lleguen a un uso consciente y crítico de esta tecnología.
 Los nativos digitales, ¿realmente piensan diferente?  
Estudios recientes de neurociencias y psicología social han establecido que distintas experiencias llevan a diferentes tipos de estructuras cerebrales. Según las últimas investigaciones de neurobiología, ya no hay ninguna duda de que ciertos tipos de estimulación cambian las estructuras cerebrales y afectan a la forma en que las personas piensan, y que estas transformaciones continúan a lo largo de toda la vida. De hecho, el cerebro se reorganiza constantemente durante toda nuestra vida de niños y adultos y este fenómeno se llama neuroplasticidad.
      Es probable que los cerebros de los nativos digitales sean físicamente diferentes como consecuencia del estímulo que recibieron al crecer. Así como los músicos tienen más desarrollada una parte de su cerebro también los nativos digitales tienen un cerebro desarrollado de una manera distinta.
      Los estudios de la psicología social muestran que las personas que crecen en diferentes culturas piensan de manera diferente y que los procesos cognitivos son mucho más maleables de lo que la psicología tradicional suponía.






Plataformas digitales





Las plataformas digitales educativas

 

Prólogo
El aprendizaje electrónico (e-learning) es la educación a distancia virtualizada a través de canales electrónicos.
 1. ¿Qué son las plataformas digitales educativas?
Las plataformas digitales son instrumentos que personas distintas pueden utilizar para relacionarse y compartir informaciones; por lo que concierne el campo de la educación, tanto profesores como alumnos pueden ayudar a mejorar la enseñanza y el aprendizaje.  
Una plataforma digital educativa es un sitio web donde los profesores tienen un espacio virtual para colocar materiales del curso, poner enlaces y compartirlos con los estudiantes.
Una buena plataforma digital permite la creaciòn de estos contenidos sin que sea necesario ser un programador.
2. Algunas tipologías de plataformas digitales educativas
Podemos hacer un confronto entre algunas de las más utilizadas:
1. MOODLE (Modular Objet-Oriented Dynamic Learning Environment : entorno de aprendizaje dinámico orientado en objetos y modular): es una plataforma digital  que implementa las competencias digitales entre las áreas de conocimiento de la esfera docente.
2.  BLACKBOARD: plataforma digital comercial que permite el desarrollo de cursos virtuales incluyendo grupos y materiales en carpetas diferentes. Permite la distribución de archivos textuales, audio y vídeo.
3. AULAS AMIGAS: plataforma digital educativa que utiliza un software interactivo especializado en educación digital, compartiendo informaciones de manera gratuita entre estudiantes y profesores. Permite la creación de contenidos y su actualización mediante contenidos multimedia utilizando tecnologías de punta, fáciles de usar y de bajo costo para mejorar la educación, eliminando las barreras culturales. Esta plataforma es de uso frecuente en Latino-América.
3. Ventajas de las plataformas digitales

  • publicación y producción en la red de contenidos
  • alojamiento de informaciones para que sean compartidas entre usuarios
  • acceso a diferentes tipos de información mediante un acceso
  • conexiones múltiples con distintos usuarios
  • utilización desde cualquier parte del mundo

4. Inconvenientes de las plataformas digitales

  • actualización continua de las nuevas tecnologías de la comunicación, TIC (Tecnología de las Informaciones y  Comunicaciones)
  • la carga de los datos y su transmisión necesitan de un tiempo demasiado largo no hay interacción directa con un usuario

  • poca privacidad con nuestros archivos





Competencias Comunicativas Digitales en la Enseñanza


La competencia comunicativa digital es la destreza que necesita una persona para su aprendizaje y desarrollo en la sociedad de la información y consiste en disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar informaciones y transformarlas en conocimiento.

Eso implica ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y capaz de seleccionar y modificar las informaciones utilizando diferentes herramientas tecnológicas.

Internet ha provocado una crisis en el sistema educativo escolástico y por eso muchos investigadores y profesores se reúnen para buscar soluciones a esta situación, a través de convenios y tratando de ofrecer unos roles diferentes a profesores, alumnos y aulas.

En esta época más que nunca, para que un aprendiente alcance una autonomía en el aprendizaje necesita que los profesores conozcan y planteen un cambio radical en los métodos de enseñanza. Todo ello, a través de un fomento del acceso a la información y a la capacidad de desarrollar estrategias de estudio autónomo que puedan enseñar cómo y qué aprender autónomamente con la tecnología y la competencia digital. A partir de un talento o de la identificación de una necesidad se ofrece a los alumnos la gestión del propio aprendizaje transformándolos en protagonista y agente, poniéndolos en condición de tomar decisiones, reflexionar,  “aprender a aprender” y ser propositivo.
El profesor tiene que apoyar a los alumnos y también ser experto de la utilización del ordenador  y de sus sistemas operativos para difundir su trabajo en diferentes formatos digitales como textos, audios, vídeos etc. Además, sería mejor que comunique por medio de correo electrónico, chat, foros y plataformas

Dentro del tema de la competencia digital del profesorado también asume importancia el de la formación a lo largo de la vida o aprendizaje permanente.

De hecho, el concepto de formación permanente está vinculado al de aprendizaje a lo largo de la vida; en 1970 la UNESCO ya recomienda al profesorado participar en actividades de formación para mejorar su actividad docente.
Desde los años veinte del siglo pasado unos investigadores (Yeaxlee y Lindemann) ponen en evidencia la importancia de una educación a lo largo de la vida que años más tarde se llamó educación permanente y aprendizaje a lo largo de la vida. Esta idea tuvo repercusiones significativas en la labor docente.  Hoy en día la formación permanente se va adaptando a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades, y se reconoce el vínculo existente entre la formación del profesorado y el éxito académico de su alumnado. Sin embargo no siempre es posible que el docente escoja el tipo de formación que necesita. Hoy más que nunca  está reconocida la importancia de la formación del profesorado.
La formación del profesorado no es independiente y está vinculada a las necesidades del centro de la escuela y a la política educativa, determinadas por la competencia digital en todos los niveles educativos.
Las aulas se dotan con nuevas tecnologías pero, a estas, les sigue una falta de competencia de los profesores y solo la solución de este problema podría cubrir la brecha que hay todavía entre alumnos y profesores.

Por un lado, el profesor tiene que replantear un espacio formal e informal, plantearse un nuevo rol, como facilitador del aprendizaje y tutor del proceso. Tiene que ser motivador, guía y mediador, a través de los medios idóneos para desarrollar la alfabetización de los nativos digitales con redes sociales asociadas con la enseñanza, plataformas educativas, estructuras de aulas virtuales, en fin, un cambio radical de las herramientas en las aulas.
Por otro lado, el aprendiente tiene que ser y estar siempre en el centro, conectado en la red con curiosidad y ganas de mejorar.

En conclusión, sería una revolución aprender con algo que se utiliza cada día y sin darse cuenta de estar en clase. Tenemos que hacer un cambio de mentalidad necesario hacia el conocimiento, adoptando un enfoque creativo y entender, vivir, crecer y creer en el espacio de sociabilidad aumentada de internet.

Introducción: las TIC en la educación.

Hoy en día se habla mucho del uso de las TIC en la educación y enseñanza, de las cuales existe una definición clara y definida, pero cuando se añade el concepto TIC, este último, transmite más de un sentido, dejando de tener un significado unívoco. 
En general, las Tecnologías de la Información y Comunicación se pueden definir como un conjunto de técnicas, desarrollos y dispositivos avanzados que integran funcionalidades de almacenamiento, procesamientos y transmisión de datos.
Cuando se habla de herramientas digitales se quiere decir blogs, plataformas educativas, redes sociales, libros electrónicos, espacios y aulas virtuales. Estas herramientas, aplicadas en el proceso formativo, proporcionan numerosos recursos a los docentes y, a su vez, familiarizan a los estudiantes con un campo en el que van a tener que desenvolverse con soltura.
Nuestra investigación pretende analizar el impacto de las TIC en la educación y la sociedad, desde su introducción hasta la definición de Nativos digitales.
Lo que hemos encontrado nos revela que el acceso y la integración de las TIC en la realidad escolar es muy diferente según el nivel. Más alto es el nivel educativo, más elevado es su nivel de implementación. Además hay que tener en cuenta que existen brechas entre los países a nivel de presencia de infraestructura tecnológica, planificación, organización y presupuestos para la implantación de las TIC en la escuela. Otro punto muy importante es que no todos los jóvenes presentan las mismas condiciones de vida, ni el mismo interés y posibilidad para seguir avanzando hacia una educación universitaria, así que siempre habrá diferentes niveles de uso de las TIC, que nunca se podrán evaluar.
Por último, para que las TIC tengan un papel significativo en la educación y enseñanza, creemos que es muy importante que se creen programas ministeriales de educación específicos y sobre todo que los docentes desarrollen competencias tecnológicas y pedagógicas.





Fuentes consultadas

martes, 29 de enero de 2013

Actitud general hacia la medicina complementaria

Ya se sabe que cada vez más gente decide curarse por medio de la medicina alternativa-complementaria. ¿Pero, en realidad, cuánta gente conoce la utilidad y los efectos de estos medios alternativos? ¿Y qué piensan los médicos sobre su eficacia?

A pesar de que en 1997 una resolución del Parlamento Europeo definió estos tratamientos como “medicina no convencional” por no estar totalmente reconocidos científicamente, la mayoría de los estudiosos cree que este nombre da por hecho la convencionalidad de la medicina tradicional. Esto conduciría a la idea de que la medicina “convencional” esté definida por un acuerdo entre científicos mientras la “no convencional” solo como una decisión subjetiva. Por lo tanto, se prefiere utilizar la denominación “medicina alternativa”.

Mucha es la gente que hoy en día se cura con la medicina alternativa pero muchas más las personas por las cuales esta representa un horizonte desconocido.  Además, se advierte un bajo nivel de conocimiento por parte de los profesionales de la medicina.  Según un estudio conducido en y por la Universidad de Santander con el objetivo de conocer las actitudes de los médicos-docentes sobre las terapias alternativas, el 72,3 por ciento de los entrevistados tiene un escaso o nulo conocimiento de ella. Un dato significativo considerando que de estas personas depende la formación de los futuros médicos.

Aunque no se encuentran datos exactos que atesten el conocimiento de los médicos italianos sobre las terapias alternativas, es lógico pensar que el porcentaje se acerque bastante  al relevado por la Universidad de Santander. Todo ello ya que el Código Italiano de Deontología Médica requiere que los médicos prescriban terapias eficaces empíricamente. Los fármacos cuya eficacia no esté  demostrada pueden ser prescritos bajo el consentimiento del paciente y exclusiva responsabilidad de los médicos. Los casos de España e Italia representan dos ejemplos del porqué la mayoría de las investigaciones científicas siguen centrándose solo en la medicina tradicional.

Según el Istat (el Instituto de Estadísticas de Italia), nueve millones de italianos recurren a la medicina complementaria: el 40 por ciento de estos, unos 3 millones y medio, lo hace por consejo médico, y más del 70 por ciento, unos seis millones de italianos,  declara haber obtenido beneficio. Además de las indicaciones médicas, hay otras motivaciones que guían a las personas a acudir a las terapias complementarias. Una fuerte razón se encuentra en la decepción ante los tratamientos de la medicina oficial  y el miedo a los efectos secundarios de estos; como los riesgos implicados en las intervenciones quirúrgicas o los malestares (náusea, dolor de estomago, úlcera, etc.) posteriores a la ingesta de fármacos demasiado agresivos.




MEDICINA POPULAR EN CERDEÑA



En Cerdeña, la medicina convencional se ha desarrollado con muchas dificultades debido
a la sociedad agropastoral, a su  posición geográfica y a su historia. Antes de la Segunda Guerra Mundial, los pueblos no tenían médicos (los pocos que había, tenían que visitar cada pueblo sólo cuatro veces al año, así que era imposible para la gente confiar en ellos cuando se ponían enfermos) y se curaban con métodos caseros que existían desde siglos.

Con los cambios económicos y culturales de los años Cincuenta, la medicina convencional ha alcanzado a ser algo cotidiano, confiable y seguro, aunque la población sigue curándose con éxito a través de remedios tradicionales y no científicos.

Las enfermedades eran percibidas como una condición de desequilibrio y también como momento de reflexión sobre “algo que no estaba bien”, tanto ansiedad, demasiado trabajo, como un gran dolor, etc. El Mal era llamado “
sa tentatzione mala” (mala tentación) y se debía tener alejado de los cuerpos con una serie de protecciones específicas.

La enfermedad misma era vista como la intención del “sa tentatzione mala” de poseer al afectado debilitándolo y llevándolo a la perdición. El ataque se manifestaba como desequilibrio (enfermedad) y se desarrollaba empezando desde el físico y llegando hasta el alma.
Siempre la enfermedad era concebida como una advertencia de que algo no iba muy bien y se debía arreglarlo lo antes posible.

Las curanderas no podían recibir dinero en cambio de sus prestaciones, porque su actividad era algo de predestinado, “su donu” (el dono), y no se debía pedir dinero para algo que no le había costado nada.

La actividad de cura se podía delinear en: investigación (por medio de rituales), diagnosis, experimentación (empírica) y compartición de la experiencia de cura (codificación de la terapia: dosis, secuenciación, fases...).

En la investigación era muy importante la actitud de la curandera en la comunicación con el afectado, que le confesaba ansiedades y dolores profundos. Esta indagación terminaba solo cuando la curandera individuaba la causa del mal y sus síntomas.
Durante la diagnosis era fundamental encontrar la verdadera causa del malestar, que no siempre era la más evidente: no era suficiente curar un dolor de barriga si no se comprendía qué lo causaba (gastritis nerviosa, colitis, intolerancias alimentarias,...).
La experimentación de la cura consistía en probar en el enfermo las terapias ya usadas con éxito en otros enfermos, pero nunca se había la certidumbre de que sería  eficaz. Esto se debe a que las personas son diferentes en actitud hacia la vida y hacia la muerte, influyendo muchísimo en la curación.                                          
Curar significaba más que nada “gestionar” la enfermedad, para después encontrar el conjunto de hierbas y elementos necesarios para la terapia.
Por ejemplo, para curar la bronquitis se ponían sobre el pecho compresas calientes de semillas de lino cocidas o de polenta caliente. Otro remedio era la inhalación de menta poleo hervida.
Además, para curar el dolor de cabeza se preparaba una tisana de flores de melisa y manzanilla en partes iguales.

La medicina popular sarda está caracterizada no solo por prácticas empíricas sino también por “mágico-terapéuticas”. De estas últimas, la más conocida es aquella para curar el mal de ojo.

El mal de ojo (“
ogu pigau”) se manifiesta con muchísimos síntomas: dolor de cabeza, de barriga, fiebre, agotamiento, etc. que no se consigue curar con los fármacos. Este puede venir dado de manera voluntaria o involuntaria, por efecto de la envidia o de la admiración de alguien que tiene el poder de aojamiento a través de su mirada (directa o incluso mental).

Para anularlo, es necesario que el aojado vaya a una “
prática” (curandera) que tenga las capacidades de hacer la “meixina de ogu” (ritual de cura). Este ritual varía de pueblo en pueblo, pero siempre se suele rezar “brebus” (oraciones) y usar agua y aceite (o sal gruesa, granos de trigo...) para averiguar si la persona está afectada realmente del mal de ojo. El ritual se repite hasta que se corta este mal.

Existen varias protecciones para evitar el aojamiento y los más comunes son:

- “Su Coccu” (llamado también “Pinnadeddu” o “Sabegia”, según cada pueblo), o sea un amuleto hecho de plata y de una piedra negra (antiguamente se utilizaba la obsidiana) o coral o ambos. Es de forma redonda y simboliza el ojo bueno que se opone al ojo malo y su función es salvar a la persona que lo lleva. Si se rompe quiere decir que se ha evitado una desgracia. En general se pone dentro de las cunas de los recién nacidos y también lo utilizan las mujeres, porque son las más “aojadas”.







- El “ojo de Santa Lucia”, es decir, el opérculo de una concha de moluscos marinos del género Astraea que se suele encontrar en las playas sardas. Su forma recuerda un ojo y por eso se opone al ojo malo protegiendo a quien lo lleva.







- También es frecuente llevar una pulsera u otro objeto de color verde.

FUENTES: